El gobierno Húngaro ha ordenado a las librerías que se venda precintado y envuelto cualquier libro relacionado con la comunidad LGBTIQ+ o que contenga pasajes sobre homosexualidad a menores, así lo señala la legislación homofóbica del país.
Estos condicionamientos están previstos en un nuevo decreto que incluye una guía sobre la aplicación de la ley anti-LGBTIQ+, la cual se aprobó en junio y cuya respuesta ha provocado incertidumbre por su indeterminación.
El gobierno de Viktor Orban sostiene que la ley tiene un objetivo y hace parte de una normatividad amplia que es, aumentar las penas de pedofilia creando una base de datos de delincuentes sexuales, y así poder proteger a los niños y niñas.
Sin embargo obras clásicas como Orlando de Virginia Woolf, novelas del alemán Thomas Mann o sonetos en inglés de William Shakespeare, quedarán censurados o desaprobados. Todos los libros y obras con información basada en la comunidad LGBTIQ+ deberán ser exhibidos dentro de las librerías, más no en mostradores, además deben estar con una envoltura que los distinga.
La Federación de editoriales y librerías señaló “No queda claro que significa prohibir la presentación arbitraria de la sexualidad y del cambio de sexo, ya que en base a estos criterios obras maestras de la literatura húngara y universal pueden ser prohibidas”